40 años sin las manos prodigiosas de Tatico Henríquez

40 años sin las manos prodigiosas de Tatico Henríquez

SANTO DOMINGO. Tatico Henríquez fue al acordeón lo que Catarey a la tambora, o Crispín Fernández al saxofón merenguero. Este lunes harán 40 años que sus manos dejaron de tocar el acordeón para convertirse en una leyenda.

Fuen un renovador de la música típica. Normalmente un conjunto de ese tipo estaba integrado por güira, tambora, acordeón diatónico, una marimba (instrumento que hacía las veces de bajo) y ocasionalmente, un saxofón. Si bien la banda de Tatico contaba con el acordeón diatónico, la güira y la tambora, sumó el empleo de congas, dos saxofones que armonizaban con el acordeón y un bajo eléctrico, sustituyendo a la marimba.

Su nombre real era Domingo García Henríquez, y había nacido el 30 de julio de 1943 en el paraje Mata Bonita, de la sección Los Jengibres, municipio de Nagua en la Provincia María Trinidad Sánchez. Su fallecimiento ocurrió el 23 de mayo de 1976, hace 40 años, en una avenida de Santiago. Tenía apenas 33 años de edad y un accidente automovilístico le arrancó la vida.

Tatico fue un referente imprescindible dentro del subgénero musical dominicano conocido como merengue típico.1 Virtuoso del acordeón, fue un innovador de la música dominicana, al incorporar nuevos instrumentos al conjunto típico. Fefita la Grande, el Ciego de Nagua, Rafelito Román, Chiche Bello, Francisco Ulloa, Agapito Pascual son apenas algunos de los acordeonistas dominicanos sobre los que ejerció ardiente influencia el modo de tocar Tatico, a quien Fernando Villalona dedicara un popular merengue.

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