Danny Rivera y Cheo Zorilla cantan por la vida

Danny Rivera y Cheo Zorilla cantan por la vida

“Un canto por la vida” fue el título idóneo para el concierto que ofrecieron los artistas Danny Rivera y Cheo Zorilla, en el salón La Fiesta del hotel Renaissance Jaragua, la noche del jueves; habiendo hecho su primera entrega en el Gran Teatro del Cibao el pasado martes. La actividad se realizó a beneficio de la Fundación “Aprender Abre Caminos”, la cual procura apoyar a las mujeres afectadas por el cáncer de mama.

Así que con un público de primera, que se caracterizó por su admiración hacia el talento de estos grandes de la canción romántica, correspondió a los comunicadores Rodolfo Espinal y Mildred Charlott dar apertura al recital, quienes resaltaron el apoyo del Banco de Reservas, el Ministerio de Turismo, Grupo Estrella, el IDAC, el Departamento Aeroportuario, Brugal, OPRET, Corporación Zona Franca de Santiago, Cecomsa, Ministerio de Industria y Comercio, Cervecería Nacional Dominicana, Telemicro y el Senado de la República Dominicana para que el evento fuera posible.

A seguidas, tomó la palabra la presidenta del Senado de la República, Cristina Lizardo, quien agradeció a los presentes por colaborar con este proyecto en favor de la mujer afectada por el cáncer de mama, compartiendo con el público algunas vivencias, pues siente que volvió a nacer luego de que venciera esta terrible enfermedad por la gracia de Dios, el cuidado de los médicos y el apoyo de familiares y amigos.

Sin más demoras, inició el espectáculo con la aparición de Danny Rivera y Cheo Zorilla, quienes se hicieron acompañar de un gran conjunto, bajo la dirección musical de Amaury Sánchez.

En el saxofón Sandy Gabriel, quien en más de una ocasión se lució, realizando ciertas variaciones con el instrumento que impresionaron al público asistente. De igual modo, tuvo una participación impecable Federico Méndez en la guitarra, quien manejó el instrumento de manera excepcional, más aún, cuando correspondió musicalizar “Los hombres de rabia lloran”, otorgando mayor énfasis en cada intermedio. Asimismo, Guarionex Aquino en la percusión y Jeremías King en el bajo, se desenvolvieron de forma increíble como es costumbre.

Ciertamente, en Cheo Zorilla tenemos un gran artista. Sin embargo, a juicio de muchos se puede considerar más como compositor que como intérprete; contrario a Danny Rivera, cuya voz potenciaba el escenario en cada una de sus apariciones.

No obstante, a pesar de que existe una gran diferencia vocal entre Zorilla y Rivera, cabe destacar que en este concierto hubo un gran balance, toda vez que la humildad y sinceridad en cada uno, que además de amigos son compadres, permitía que se apoyaran entre sí, pues mientras Cheo Zorilla mantenía su voz en “bajo”, Danny Rivera incrementaba sus cualidades de “tenor”. Destacando que este último interpretó más de una vez las composiciones del primero.
Es de este modo que la asimetría en las interpretaciones permitió un rejuego muy particular, siendo uno más conservador y el otro más bohemio. Entonces, sin que la euforia y el romanticismo desaparecieran, hubo un momento reflexivo donde no podía faltar el “Jesucristo” de Danny Rivera, que de manera especial dedicó a las mujeres que padecen cáncer de mama la pieza “Mi Cirineo”. Pues en efecto, sólo nuestro amado Cristo vivo nos vuelve a la vida como cuando murió en la cruz. Podría decirse que el espectáculo tuvo varios momentos, algunos dúos y otros solos, acompañado de ciertos diálogos de los artistas con el público y, de vez en cuando, algunos chistes que permitían un breve descanso a los músicos. Entre ellos, se puede citar el que hiciera Cheo Zorilla al comentar que: “un argentino se le acerca a un amigo y le pregunta qué es bueno para el aliento, el otro le contesta Colgate y, al otro día; se colgó”.

Un aspecto a destacar en medio del show es que, amparados en aquello que dicen que en los programas en vivo todo es posible, cuando Danny Rivera se disponía a hacer uso de su acostumbrado “retardando”, un personaje del público a quien Rivera bautizó como Pavarotti, le dio continuidad a la canción. Hubo un silencio sepulcral, tanto por la impresión que causó el repentino aficionado como por la pausa que hicieron los músicos. Esto no impidió que con una mayor intensidad el Gran Danny cerrara la pieza de forma espectacular. Así que todo quedó como si hubiese sido parte del show.

En más de una ocasión los artistas se despedían del público, pero reaparecían interpretando las piezas más populares de sus repertorios. Es de este modo que en secuencia cantan: “Mujer abre tu ventana” y “Madrigal”, donde la emoción por parte de los presentes fue tal que permanecieron a coro con los artistas.
Otros éxitos interpretados fueron “Amada amante”, “Amar o morir”, entre otros.
Al final, cerraron de manera magistral con “Yo quiero un pueblo”, donde el público no se contuvo y de pie acompañó a los artistas, concluyendo el espectáculo con gran entusiasmo.

Cancionero
El exquisito repertorio de Danny Rivera contiene canciones emblemáticas escritas por su compadre Cheo Zorrilla.

(Fuente)