Frank Reyes, un príncipe en el United Palace de NY

Frank Reyes, un príncipe en el United Palace de NY

La primera vez que Frank Reyes subió a un escenario de la ciudad de Nueva York fue en 1993, cuando su tarifa era de 800 dólares para la agrupación completa. Desde entonces, hace más de dos décadas, es mucho lo que ha crecido como artista.

Hoy, en ese mismo mercado, sus conciertos atraen a un público diverso que abarrota lugares tan emblemáticos como el teatro United Palace, donde celebró el pasado sábado sus 20 años  y algo más de carrera musical. Eso refleja su crecimiento constante y la dimensión que ha alcanzado este exponente de la bachata que ha roto barreras generacionales.

“Soy una persona que nací para trabajar, y soy feliz”, expresó en una amena conversación en el bar del The Roosevelt Hotel, minutos después de ofrecer su espectáculo que derribó pronósticos de algunos “críticos” que indicaban una baja asistencia en una fría noche en la ciudad de los rascacielos.

Pero, Frank Reyes dio muestra de su valía en la industria discográfica, la que disfruta dentro y fuera de su tierra natal República Dominicana.

Una intensa gira le ha permitido celebrar su 20 aniversario en importantes escenarios de Europa, Latinoamérica y otras ciudades de Estados Unidos, que al igual que en el United Palace de Nueva York, su fanaticada disfrutó de un “Príncipe de la Bachata” diferente.

“Antes, cuando subía al escenario, iba nervioso. Ahora puedo hablar fluidamente, puedo hacer cosas que antes no podía hacer”, dijo. Y eso le permitió actuar con seguridad para brindar un repertorio de más de 20 canciones, que el público coreó a todo pulmón durante casi dos horas.

Entre sus invitados especiales, el merenguero típico Nicol Peña dio apertura al evento artístico, con una selección de varios temas de su cancionero, y luego se unió al artista Alex Bueno para rendir homenaje a Bartolo Alvarado “El Cieguito de Nagua”.

con un breve musical. Pero el concierto tomó más intensidad con la actuación de “El Chaval de la Bachata”, quien fue recibido en medio de la algarabía, al compás de “Si pensamos cada día más”. Con tres piezas, incluidas “Maldita sea la primera vez” y “Dónde están esos amigos”, dejó el escenario a merced del protagonista de la noche, Frank Reyes.

Con una impecable orquesta, compuesta por unos 11 músicos y bailarines de primera, el multipremiado cantante echó manos a lo más selecto de su repertorio para brindar una noche inolvidable. Se trató de uno de los conciertos de más dimensión en la carrera de este intérprete, que contó con la producción del empresario Rafael Sánchez.

Desde que inició con “Se acabó”, el concierto mantuvo en alto el ánimo de la multitud. “Vengo a celebrar con mi público 20 años y más de carrera, que no es fácil, pero ustedes lo han hecho posible. Desde 1988, cuando grabé la canción ‘Vine a decirte adiós’, todos han sido éxitos, gracias a Dios”, expresó en medio de la euforia de la fanaticada, integrada en su mayoría por dominicanos, como era de esperarse, además por colombianos, venezolanos, mexicanos, entre otros extranjeros.

Una serie de temas se fueron interpretando al ritmo de “Nada de nada”, “Qué hay de tu vida” y un popurrí de “Te regalo el mar”, “Presumida” y “Ajena”. En otro alegre momento presentó a uno de los invitados especiales más aclamados de la noche, El Varón de la Bachata, con quien cantó a dúo “Se fue mi amor bonito” y luego lo dejó en solitario con su éxito de 2013 “Brujería”.

Frank Reyes le dio más impulso al concierto con una mezcla de nuevos y viejos temas, como “Se me olvidó que te amaba”, “Por el alcohol”, “No te vayas no”, “24 horas”, “Ya te olvidé”, “Voy a dejarte de amar”, “Quién eres tú” y “Ella es así”. A seguidas llamó nuevamente al escenario a El Chaval de la Bachata para cantar juntos “De punta a punta”. Luego de interpretar “Amor desperdiciado”, Reyes invitó a su última sorpresa de la noche, Elvis Martínez, para acompañarle con la canción “Vine a decirte adiós”. “El jefe”, como también se le conoce a Elvis, brindó una de sus piezas, “Qué fue lo que me diste a beber”, para despedirse entre aplausos.

Con el resto del repertorio, Frank Reyes se encargó de cerrar por todo lo alto su espectáculo en el United Palace, incluyendo “Olvídate de mí”, “No te voy a perdonar”, “Noche de pasión” y un intenso solo de saxo, a cargo del músico Erick Reyes, para dejar satisfecho al público, a pesar de que no pudo completar el cancionero que incluía “Amor a distancia” y “Princesa”, porque se fue entre lágrimas cuando recordó a su fallecida madre, y la producción decidió cerrar la jornada cuando el reloj ya marcaba casi las 12:00 de la media noche.

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